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Beber alcohol para hablar mejor un idioma extranjero

Publicado: 12 de marzo del 2018 |Por Silabario |En ¿Te la Sabías? |0 comentarios

 

 

alcohol

Cuando hablas un segundo idioma, puede que te haya pasado que intentas conversar con alguien y te trabas, te cuesta trabajo encontrar las palabras adecuadas y más trabajo te da, pronunciar como es debido.

Aquí es en donde entra el alcohol, esa bebida conocida por su efecto de desinhibición. Si en alguna ocasión te has ido a un país extranjero y porque no escuchen tu pronunciación prefieres pasártela hablando en tu idioma (sí, en el que realmente dominas, el único que sabes je je), una copa de tu bebida alcohólica favorita, es tu solución.

Pues esa leyenda urbana que giraba en torno a que el beber alcohol te ayuda a hablar mejor un idioma extranjero, no es solo una creencia popular. Investigadores de la Universidad de Liverpool, el King’s College London y la Universidad de Maastricht (Países Bajos), reunieron 50 estudiantes de esta última universidad, cuya lengua materna es el alemán, pero que asisten a cursos impartidos en holandés. Los 50 estudiantes, cabe mencionar, habían aprobado un examen de competencia en dicha lengua.

El experimento consistió en que cada uno de los estudiantes tuvo una conversación breve y sencilla con otra persona en holandés. A la mitad de ellos se les dio de beber agua antes de la entrevista y a la otra mitad, una bebida alcohólica. Al terminar la conversación, se le pidió a cada estudiante que calificara su propio desempeño con la lengua.

En una segunda fase, dos personas que tenían como idioma nativo el holandés, escucharon las grabaciones de estas pláticas y evaluaron el manejo del idioma de los participantes, esto sin saber que algunos habían bebido alcohol poco antes de la charla.

De acuerdo a los resultados de los estudiantes, los investigadores encontraron que, en general, el alcohol no había afectado su evaluación que ellos se hicieron de sí mismos; para ellos el alcohol no los hizo sentirse más confiados y complacidos con su manejo oral del holandés.

Por otra parte, de acuerdo con la evaluación externa, el desempeño fue distinto. En el caso de los estudiantes que bebieron alcohol antes de la conversación, los nativos holandeses que escucharon esas grabaciones, notaron sobre una mejor pronunciación en las palabras y una mayor elocuencia, en comparación con quienes bebieron agua.

Eso solo fue en la pronunciación, porque en otros aspectos como la gramática, la amplitud del vocabulario o la capacidad de argumentación, la calificación fue muy similar en ambos grupos.

Ante los resultados, los investigadores hicieron algunas acotaciones:

En primer lugar, una especie de alerta de moderación, pues consumir una dosis grande de alcohol puede provocar el efecto contrario a la desinhibición que puede generar y mejorar la fluidez de un idioma extranjero.

Asimismo, en el caso de las circunstancias de este estudio, sus autores dicen no poder saber si dicha mejora se debe al efecto que el alcohol provoca en el cuerpo o si se trata más bien de un fenómeno psicológico. Si es más bien esto último, entonces, si una persona cree que bebió alcohol, ¿también hablaría mejor en un idioma extranjero?

Los investigadores reconocen la existencia de la “ansiedad del idioma”, por la cual los pensamientos y emociones de una persona afectan su habilidad para manejar un idioma distinto al nativo.

Si por el momento estás estudiando un idioma extranjero y quieres que tu capacidad de hablarlo sea mucho mejor, puedes considerar beber una cerveza o el trago de tu preferencia, pero solo un trago, no te vayas a exceder, pues el efecto podría ser el contrario.

Todas las opiniones son responsabilidad de su autor, no de los editores.