Menú de Navegación+



Comunidad Nahua de Morelia

Publicado: 21 de marzo del 2017 |Por Silabario |En Morelia Habla, Sin categoría |0 comentarios

 

 

lenguas-indigenas

Cristina Cortés Carrillo

 

El derecho a la no discriminación nace del postulado general

de la igual dignidad de todos los seres humanos

 reconocido tanto por la Carta de las Naciones Unidas

 como por la Declaración Universal de los

 Derechos Humanos (DUDH)

y todos los instrumentos internacionales

 en materia de derechos humanos .

 

 

Hace cuarenta años empezaron a llegar provenientes de la tierra del barro pintado, del papel amate, del chiltamal y del chiltoro.

 

Calladitos, despacito se salieron de allá donde el campo se moría de sed y el hambre les ponía la cara triste…San Agustín Oapan, Municipio de Tepecoacuilco, Estado de Guerrero.

 

Primero llegaron los hombres, luego sus mujeres y sus niños.  La ciudad de la cantera rosa los dejó estar en sus calles. La mañanita amanecía con una nueva esperanza. Y nacieron niños nahuas morelianos, con la piel del color del barro y la sonrisa dulce como el ate.

 

Pero un día todo cambió, los sacaron de las calles de la cantera rosa y se perdieron en la indiferencia de un sistema de piedra (era la reubicación de los comerciantes ambulantes y semifijos).

 

Como un huerfanito se quedaron en medio del asfalto. Ya no  eran  barro pintado, ya no eran  ate moreliano. Peregrinaron en la obscuridad donde manos generosas de asociaciones civiles  les extendieron jarritos de agua y panes llorosos.

 

Y las mujeres nahuas salieron a hablar en castilla y dijeron: “aquí estamos, déjenos trabajar en las calles de nuestro País” que también somos mexicanas.

 

Entonces alguien las vio y las escuchó…fue Lázaro Cárdenas Batel que recién llegaba a gobernar Michoacán…Así  empezó la otra historia de esta comunidad, con la promesa de la donación de un  terreno en donde pudiesen  vivir con dignidad.

 

Con nuevas fuerzas continuaron su camino, pero en el andar algunos tomaron otro rumbo, así que sólo  quedaron dieciocho familias que sumaban 75 personas.

 

Luego surgieron otras dificultades y asustadas las mujeres buscaron ayuda, porque se fueron a vivir al terreno prometido y no sabían que necesitaban permiso para instalar sus casitas de madera y cartón. Entonces los rostros pálidos de misas de domingo y sábados de antro las denunciaron al Ayuntamiento pidiendo las lanzaran del lugar…

 

Otra vez las mujeres nahuas hablaron en castilla para pedir comprensión y fue así que encontraron otra mano amiga…la de ESECO, Asociación Civil que empezó a acompañarlas en su peregrinaje por la regularización de su terreno.

 

Cada día aparecían nuevos obstáculos, los niños empezaron a enfermar, luego las mujeres…en tanto las manos blancas con micrófonos que sacan voces por la caja que habla  llegaron como la tormenta que avisa naufragio…locutores de la radio comercial manipulados por intereses mezquinos llegaron a hostigarlos.

 

Fuimos testigos de agravios y más de una vez vimos las lágrimas silenciosas correr por aquellos rostros  morenos con un dejo de impotencia y de resignación.

 

Afortunadamente logramos la victoria en base al esfuerzo, la organización, la perseverancia o necedad como quieran llamarle y obtuvimos el 18 de octubre de 2006 la aprobación unánime del Congreso del Estado para la donación del terreno y el 24 de abril de 2007 logramos la escrituración del terreno a nombre de la comunidad.

 

En enero de 2008 les visitó por primera vez el entonces gobernador electo Leonel Godoy Rangel y constató las condiciones deplorables de vivienda, entonces hizo el compromiso de respaldar la construcción de vivienda digna y fue el 5 de enero de 2010 que se inauguró la obra consistente en 15 viviendas de dos pisos cada una y espacios comunes para la producción artesanal y la recreación.

 

La comunidad indígena nahua de Morelia es una experiencia de migrantes indígenas en el espacio urbano que conserva su esquema de organización tradicional, la gastronomía, la artesanía, la lengua madre y el vestido de uso cotidiano de sus mujeres.

 

Fue así que en el mes de febrero de 2010 decidimos respetar su proceso y dejarlos crecer.  Al despedirnos de ellos y ellas, les dijimos:  “hacemos votos                para que esta comunidad indígena integrada por hombres y mujeres llegados de la tierra del barro pintado, del papel amate, del chiltamal y del chiltoro nunca más se sientan como extraños en su tierra…MÉXICO”.

 

Cristina Cortés Carrillo

Coordinadora General de ESECO, A.C.

cristina.2@live.com.mx

Todas las opiniones son responsabilidad de su autor, no de los editores.