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Jesús Fraga, Chef de La Conspiración de 1809

Publicado: 15 de diciembre del 2017 |Por Silabario |En A mucha Honra |0 comentarios

 

 

jesús-fraga

Por Diana Alvarez

 

“Yo nunca decidí ser chef, la cocina la conozco desde que tengo memoria, en mi casa somos una familia grande y de alguna manera nos tocaba a los hermanos involucrarnos en la cocina con mi mamá y mi abuelita”.

Él es Jesús Fraga, Chef de la Conspiración de 1809, un joven proveniente de Pátzcuaro, Michoacán que desde muy corta edad ha estado involucrado con la comida.

“Yo siempre en la vida quise ser todo menos cocinero, quise ser periodista, físico matemático, químico, doctor y esas profesiones que uno quiere ser de niño, ingeniero, médico…”, afirma Jesús, pero a la edad de 15 años, por azares del destino, sus padres decidieron meterlo “por error” a un curso de cocina, siendo esos sus primeros pasos, aunque no le gustaba al principio, dice, ya que no le agradaba estar todos los sábados en una cocina, pero con el paso del tiempo esta visión cambió.

Ciertas cosas que ya conocía por la experiencia que tuvo con su mamá y su abuelita, y el estar ahí sábado con sábado en una cocina, hicieron que paso a paso le fuera tomando cierto afecto. -¿Te puedes imaginar el decirle a tu padre que no quieres seguir con la tradición de médicos e ingenieros en la familia, que tú quieres ser chef?- Pues él lo hizo.

Aunque sin lugar a dudas, esa sería la decisión que marcaría la vida de Fraga, pues a partir de ahí, de ese momento en el que decidió hacer algo distinto y apasionante para él, su vida se ha visto llena de grandes satisfacciones.

Siendo el encargado de eventos y banquetes, y posteriormente el jefe de cocina en el Restaurante San Miguelito, es como Jesús Fraga se abre camino en el mundo laboral haciendo lo que le apasiona, la comida. Tener la oportunidad de viajar a Europa llevando la cocina del sureste mexicano, llevar la cocina mexicana a las Embajadas de Praga, Berlín y Viena “fue una experiencia muy padre a nivel laboral y personal, abres tu panorama, tu visión, te das cuenta que el mundo es grande pero pequeño a la vez”, es algo que no muchos pueden vivir, y él lo logró.

Llevar cochinita pibil, tortitas de cochinita pibil, tlayudas, una arrachera con chocolate, chapulines oaxaqueños, cacahuates oaxaqueños, tamales… a otras partes del mundo, es sin duda algo de aplaudirse.

Nos narra un evento muy particular en la Embajada de Praga, pues al final del evento se quedaron a lavar, acomodar, ordenar todo, entonces el personal de los altos mandos de la embajada no comieron, y empezaron a comerse un taquito, al final todo el personal e incluso el Cónsul encargado de cultura, estaban comiendo tacos en la embajada, cuando llegó el representante de Aeromar, y dijo “Si me hubieran dicho hace un mes que iba a estar comiendo tacos en la Embajada de Praga, no lo hubiera creído”. Y esos, nos dice Fraga, son momentos que se disfrutan y que se viven “yo creo que la vida y la cocina son de momentos”.

Ir a Madrid para una noche de muertos con la Revista National Geografic Traveler, una oportunidad que también se le da a él, “considero que todas estas experiencias te plantan bien”.

Agradecido por las oportunidades que se le han dado y sintiendo una gran responsabilidad porque el restaurante en el que ahora se encuentra como jefe de cocina, está en la capital del estado uno de los lugares con más turismo en Michoacán, con gran felicidad por el equipo con que trabaja, y resaltando que en 5 años Morelia (por sus escuelas de gastronomía) podría ser un Boom e incluso pensando que pudiera ser una capital gastronómica de México por tener influencias de varios estados de la República, y mencionando las palabras de un Chef español Luis Adoris “muchas veces todos quieren trascender en la vida y hacer algo grande, pero muchas veces te toca abrir a ti la puerta”.

Así es como Jesús Fraga, te invita a conocer su sazón, con 10 años de trayectoria en el mundo culinario, puedes degustar sus creaciones en La Conspiración de 1809, en donde te ofrecen una propuesta gastronómica que no encontrarás en ningún otro lugar de Morelia, prueba los cincos moles, las entradas para cantinear, muy diferentes y tradicionales a la vez.

Mostrando una cocina tradicional contemporánea, en donde el arroz o la sopa son llevados a otro nivel, dando al público la variedad de escoger entre cinco moles, uno a base de cenizas que es chichilo negro hecho con chihuacle oaxaqueño, el manchamanteles estilo Michoacán, uno verde estilo Michoacán, un encacahuatado que es un mole totalmente mexicano y un mole negro oaxaqueño; y acompañarlos con las distintas proteínas, como el pork belly, la short rib (costilla corta), guajolote, pescado o pollo, como tú lo prefieras, es que debes conocer este lugar en el que te encontrarás con la calidez que te brinda Jesús Fraga en cada uno de sus platillos, La Conspiración de 1809.

 

Conoce algunos platillos

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Tostada de atún con aguacachile oaxaqueño, almíbar de chile mije (un chile oaxaqueño que se ahuma en la Sierra Mije de Oaxaca), y sobre él poro frito.

manchamanteles

Manchamanteles. Es un mole muy cotidiano de México, un manchamanteles estilo Michoacán, lo que lo diferencia de otros moles es que es hecho con manzana, plátano y piña, acompañado con pork belly, que es la panza de cerdo cocinada al vacío por 12 horas lo que la hace súper tierna y se le da finalmente un dorado.

Concha de natas. Es una preparación sencilla, algo muy simple pero llevado a otro nivel, primeramente es la concha, crema inglesa, se gratina la concha con natas y azúcar y se le pone un top de helado de vainilla y tuile de tortilla quemada.

En el video podrás observar un poco de lo que te platicamos arriba. ¡Tienes que probar los platillos de Jesús Fraga! ¿Con quién irás a La Conspiración de 1809?

Todas las opiniones son responsabilidad de su autor, no de los editores.