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La sexualidad… Un tema tabú en pleno siglo XXI

Publicado: 11 de diciembre del 2017 |Por Silabario |En Acá entre nos |0 comentarios

 

 

sexualidad

Al menos el 80% de los padres mexicanos evitan hablar con sus hijos acerca de la sexualidad, debido a tabúes, más que nada religiosos, y a la formación entorno a su familia, así lo destaca el psicoanalista Juan Pablo Arredondo.

De acuerdo con él, solo el 20% de los mexicanos lo hace “relativamente” bien, entre el 20% y el 30%, dialoga con problemas, y el resto lo hace con un mal enfoque y mensajes pésimos.

Los padres, por sus concepciones religiosas, creen que el sexo es únicamente para la procreación, para tener hijos, y ya, pero se olvidan de un factor importante, el placer.

Arredondo destaca que “las investigaciones señalan que mientras los menores dispongan de mayor información, tienen más posibilidades de manejar su sexualidad de manera más adecuada, más tardía, con mayor responsabilidad y sin ceder a presiones sociales”.

Edad ideal para hablar de sexo

La edad ideal para empezar a hablar con tus hijos sobre sexo, depende de la madurez que ellos tengan. El psicoanalista recomienda abordar los temas sexuales “con la mayor naturalidad y objetividad posible, y responder a las preguntas de manera concreta”.

A muchas personas les cuesta hablar sobre la masturbación, la menstruación (incluso a algunos padres se les olvida que a sus hijas les va a suceder), de anatomía de los genitales, entre otros temas que involucran la sexualidad, los cuales abordan con palabras más “suaves” que distorsionan la realidad.

Algunos de los adolescentes inician su vida sexual a muy temprana edad (a partir de los 14), y no existe receta para preparar a los hijos sobre esta etapa, así lo menciona el psicoanalista. Sin embargo, lo más importante es hablar con claridad sobre los riesgos de los embarazos a temprana edad o las enfermedades de transmisión sexual, además de poder alcanzar la madurez emocional para una vida plena con su pareja, valorar su cuerpo y respetarlo, así como el ajeno.

Así que aunque sea un tanto difícil, quitar los tabúes que van ligados a la religión y evadir el miedo o la pena que se genera al platicar estos temas con los menores, siempre será la mejor manera de que ellos puedan entender que la sexualidad no se debe tomar a la ligera, pero que tampoco se deben cerrar a experimentar el amor en su máximo esplendor, pensando únicamente en la procreación, sino a disfrutar el placer, a fin de cuentas, somos humanos y ese nunca será un pecado.

 

Todas las opiniones son responsabilidad de su autor, no de los editores.