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William Herschel | 237 años del descubrimiento de Urano

Publicado: 13 de marzo del 2018 |Por Silabario |En A mucha Honra |0 comentarios

 

 

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Se ha descubierto un nuevo planeta más allá de Saturno… Era la noticia que circulaba a lo largo del año 1781

Desde la Antigüedad se conocían tan solo 6 planetas (incluida la Tierra), pero ahora con el descubrimiento del nuevo planeta el Sistema Solar se veía ampliado súbitamente. El responsable del descubrimiento había sido el músico, aficionado a la Astronomía, William Herschel, quien había construido su propio telescopio y que además se convertiría en uno de los mayores astrónomos de todos los tiempos.

William Herschel, músico de día y astrónomo de noche

A la edad de 35 años, Herschel estudió su primer libro de Astronomía y se sintió tan atraído por esta disciplina que decidió dedicarse al estudio de las estrellas, un tema difícil en aquel entonces en que prácticamente todo el esfuerzo de los astrónomos estaba consagrado al estudio del Sistema Solar.

El primer telescopio que construyó Herschel, un reflector de tipo Newtoniano, tenía 15,5 cm de diámetro y casi 2 m de longitud focal. Es con este telescopio con el que realizó sus primeras observaciones de cierto interés, entre ellas, las manchas solares, la inclinación del eje de Marte, etc.

Urano

El 13 de marzo de 1781, William Herschel escribió en su cuaderno de observaciones que había observado en Géminis “una curiosa estrella difusa” que era “visiblemente más grande que el resto”. Este nuevo astro que observó Herschel, no podía ser una estrella, puesto que tenía forma de “disco” y además se desplazaba respecto del fondo de estrellas fijas. Con su forma y desplazamiento, el nuevo astro tan solo podía ser un objeto del Sistema Solar: un cometa, un satélite o un planeta.

Como ya eran bien conocidas las posiciones de los planetas rodeados por sus satélites, Heschel concluyó que se trataba de un nuevo cometa, así lo anunció. Pero en siguientes observaciones, el nuevo astro no presentaba, no tenía los bordes difusos de los cometas, sino que su contorno era bien nítido y definido. Además de ello, su movimiento so era el acostumbrado en las órbitas fuertemente alargadas de los cometas, sino que este seguía su órbita lenta y casi circular. La lentitud de su movimiento. Claramente indicaba que se trataba de un objeto más lejano del Sol que el propio Saturno.

173 años después de las primeras observaciones que Galileo realizó con telescopio, Herschel había descubierto un nuevo planeta. Este estaba situado, respecto al Sol, al doble de distancia que Saturno. Súbitamente, había que revisar la concepción que se había tenido hasta entonces del Sistema Solar. Era mucho más grande y ahora nada descartaba que incluso pudiese haber planetas aún más lejanos.

Así, Herschel recibió el reconocimiento inmediato de los astrónomos profesionales y algunos de ellos sugirieron que el nuevo planeta se denominase ‘Herschel’, pero el descubridor sugirió que se le nombrara “Georgium sidus”, en honor al rey Jorge III de Inglaterra, quien lo nombró caballero de la noche, por quien se convirtió en astrónomo del rey, cargo que le permitió dedicarse totalmente a la Astronomía; el nuevo planeta Jorge, tuvo ese curioso nombre hasta principios del siglo XIX. Hasta que el astrónomo alemán Johann Elert Bode, propuso que se le llamara Urano, puesto que en la mitología Urano era el padre de Saturno, y así se podría mantener la secuencia generacional según nos alejamos desde la Tierra: Marte es el hijo de Júpiter, Júpiter es el hijo de Saturno, y Saturno es el hijo de Urano.

La localización de Urano, no fue más que el inicio de una carrera llena de logros y descubrimientos para William Herschel, pues en 1787 descubrió los dos satélites mayores de Urano: Titania y Oberón, y el 1789 dos nuevos satélites de Saturno: Encelado y Mimas. Herschel no solo fue el mayor constructor de telescopios de la historia, sino que además de ello, es el auténtico pionero de la Astronomía Estelar, del estudio de la galaxia y de la identificación de nebulosas.

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